Prostitutas indignadas

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Sin embargo, señalan los autores, aunque pueda haber consumidores así, la simplificación no ayuda a entender las raíces del problema, sobre todo a la hora de tomar decisiones legales sobre la criminalización del trabajo de las prostitutas o la persecución del cliente. Cuando se piensa que todos los trabajadores sexuales son víctimas, no se puede discutir sobre las diferentes condiciones de trabajo en las que se encuentran. Bob , por ejemplo, es un 'cross desser' al que le gustan las mujeres.

Es también el caso de Nick , un cuarentón soltero con gustos peculiares: Nick, por ejemplo, afirma quedarse charlando un buen rato después del acto.

Esa es, finalmente, la conclusión de los investigadores. Aunque casi todas las trabajadoras se han visto en situaciones desagradables, la mayor parte de clientes son capaces de respetar los límites que imponen. En Titania Compañía Editorial, S. Agradecemos de antemano a todos nuestros lectores su esfuerzo y su aportación. Alma, Corazón, Vida Viajes.

Después de legalizar los matrimonios homosexuales y el aborto, los legisladores ahora quieren crear barrios rojos autorizados. Uno de los lugares propuestos es ésta calle tranquila, alejada de zonas residenciales, aunque cerca de un centro comercial Wallmart.

La Administración dice que aquí podría ofrecer a las trabajadoras sexuales anticonceptivos y asistencia médica de forma gratuita. GlobalPost ha salido a la calle para hablar con las prostitutas y ver lo que piensan ellas sobre la medida propuesta. Desconfían del Gobierno, del que piensan que puede estar tratando de sacarles dinero o robarles las esquinas que ellos consideran que les pertenecen. Porque cuando nos sacan a unas y otras llegan. Entonces vemos que por ahí empieza la corrupción de las autoridades hacia las trabajadoras [sexuales].

Decimos también que 'no', porque creo que la calle es de quien la trabaja , mas no es de quien venga y nos imponga. Frente a la supuesta "falta de libertad" en la elección de la prostitución como un trabajo, defensores y artífices de esta postura denuncian las condiciones de alienación y cosificación que se dan también en otras profesiones, y cuestionan que se cumpla el principio de libre elección no sólo en el mercado del sexo, sino en general en la mayoría de los trabajos actuales en nuestras sociedades.

Para la mayor parte del trabajo no cualificado se parte de los supuestos de que se trabaja por "dinero" y no por satisfacción personal. En general, nadie se plantea que un basurero, un enterrador de muertos o estar interna todos los días y noches conlleven una "realización personal", pero tampoco una "esclavitud personal". Sólo en el caso de la prostitución se descarta, tal y como apunta la antropóloga Dolores Juliano [ En todo mercado laboral se pone en venta la fuerza de trabajo del cuerpo humano, ya sean los genitales o el cerebro.

Ahora bien, hay que reconocer que el estigma aplicado a la comercialización del cuerpo femenino sumado a la sacralización de la sexualidad en Occidente hace que este tipo de trabajo se convierta en algo marginal y excluyente, a diferencia de otros trabajos que integran y se valoran socialmente. La falta de capital social [Bourdieu, Por un lado, la defensa de regular los derechos y la mejora de las condiciones laborales dentro del sector económico del sexo se apoya en la reivindicación de la libertad de decisión sobre la gestión del propio cuerpo, como un negocio autónomo.

Este sería el discurso que defienden las trabajadoras sexuales como ellas se autodenominan: A partir de los años ochenta, las investigaciones comienzan a tener en cuenta las opiniones de los movimientos de las trabajadoras sexuales que reclaman sus derechos y autonomía para decidir ejercer esta actividad. Las obras y planteamientos feministas de Gail Petherson [], Raquel Osborne [] o Carla Corso [] se basan en las voces de las propias prostitutas.

En la lista de reivindicaciones elaborada en el Primer Congreso Mundial de Putas, las prostitutas reclamaban la regulación comercial en vez de criminal de los negocios sexuales y el esfuerzo de las leyes ordinarias contra el uso de la fuerza, el fraude, la violencia y el maltrato a niños tanto en contextos de prostitución como en cualesquier otros [Petherson, Las verdaderas protagonistas organizadas en asociaciones de trabajadoras sexuales salen a la palestra para hacer oír su voz y su propio discurso en defensa de sus intereses [Corso, Entre el orgullo del propio oficio y la propuesta de un mundo donde el sexo no se ponga ya a la venta, las prostitutas italianas también francesas, belgas e inglesas han constituido unos puntos de referencia internacional para intercambiar información y experiencias, elaborar técnicas de defensa y reclamar nuevas leyes [Corso, Pere Negre i Rigol recoge también testimonios de prostitutas del barrio chino de Barcelona.

Para Lin [] existen tres indicadores de estatus fundamentales: Si atendemos por indicador político al proceso de toma de decisiones autónoma, de "elegir" en cierta manera como trabajadoras subalternas, tampoco en este punto distaría de otra actividad laboral. La utilización del cuerpo y la sexualidad marcan una frontera simbólica que divide a hombres y mujeres: Ellos quedan "limpios" "ensuciando" a ellas. Aunque existe una negación general de la sexualidad tanto para el hombre como para la mujer, nuestra sociedad permite la transgresión de estas normas sólo para hombres, ya que su valoración social no depende de su conducta sexual ser promiscuo confiere prestigio.

Sin embargo, la valoración social de la mujer sigue siendo a través de su sexualidad. Las prostitutas reclaman el cese del hostigamiento legal de las medidas abolicionistas, ya que desde su punto de vista son estas leyes llamadas antiproxenetas las que atentan contra ellas mismas, su negocio y amigos.

El logro de la ciudadanía en nuestras sociedades de mercado abierto, basado en el sistema monetario, se encuentra esetrechamente ligado por no decir que depende a nuestra inserción al mercado de trabajo que, a través de la obtención del salario, nos permite la integración social en una posición y situación social determinadas.

En este contexto, el uso del propio cuerpo supone el medio para conseguir un salario o una nómina si se reconoce como un trabajo y la posibilidad de llevar una vida digna como cualquier trabajador potenciando así su capacidad como actor social. En este sentido me parece relevante retomar la postura de la Organización Internacional del Trabajo, que: Es decir, remite el poder a las instancias sanitarias, algo que no ocurre en otras recomendaciones laborales.

Hasta ahora sólo hemos incidido en uno de los actores que participan en el fenómeno de la prostitución: Sin embargo se suele olvidar que el trabajo sexual implica la existencia de otros actores sin los que esta actividad sería imposible: Hablar de trabajadora sexual implica hablar de clientes. Hablar de prostitutas implica hablar de prostituidores , los intermediarios proxenetas, chulos y la industria del sexo.

Y también es imposible obviar a la sociedad en general: La construcción en el imaginario social de la mujer prostituta difiere significativamente de la construcción simbólica del hombre "prostituto" o "gigoló". Mientras que la mujer prostituta sufre un alto estigma en el ejercicio de su actividad laboral, su "cliente" queda obviado incluso "olvidado" a nivel simbólico dentro de la comunidad y sus medios de control policiales y de presión social al hombre se le atribuyen necesidades sexuales que la mujer no tiene o no debe tener.

Sin duda sería una interesante investigación. Son escasos los estudios que presentan el punto de vista de empresarios del comercio del sexo, como ANELA Asociación Nacional de Empresarios de Locales de Alterne , que aboga por la adopción de medidas reglamentaristas por parte del Estado español.

Uno de estos estudios ha sido realizado por el antropólogo José Luis Solana Ruiz, recogiendo las opiniones y posturas de dichos empresarios ante la prostitución. A grandes rasgos, ANELA se muestra partidaria de prohibir la actividad de la prostitución callejera bajo el lema de mayor higiene o garantías de seguridad adecuadas.

Protesta ante las actuaciones legales y policiales en sus negocios y defiende el derecho a ejercer libremente su actividad económica como empresarios.

Declaran que no tienen relación laboral con las mujeres que ejercen la prostitución, su actuación se limita a "poner la 'infraestructura para el sexo en libertad entre adultos' ". Lo que parece evidente, en mi opinión, es que si ponen tanto interés en la reglamentación es porque el negocio debe ser muy lucrativo para ellos.

Frente a esto, recientes investigaciones [Oso Casas, ; Pons i Antoni, ; Medeiros, ; Otegui, ; Solana Ruiz, ; Navarro, ] han indicado los aspectos que las trabajadoras sexuales señalan como positivos en el trabajo de calle: Obviamente, todo polo positivo tiene un polo negativo. Las trabajadoras sexuales refieren como inconvenientes de trabajar en la calle: Ciertamente estos inconvenientes existen y hay que poner los medios para amortiguar sus consecuencias. De hecho una legalización supondría una mejora de estas condiciones.

Pero hay que tener cuidado al interpretar las peticiones de ANELA, pues, en mi interpretación, su interés no se centra en mejorar las condiciones de vida y de trabajo de las mujeres, sino en defender sus intereses empresariales, alegando cuestiones de salud para lo que son simplemente cuestiones económicas y de poder. En este caso, salud y poder se convierten en un matrimonio perfecto al que los científicos sociales comprometidos hemos de cuestionar.

Bajo este paradigma legalicionista el país europeo que se suele tomar como ejemplo es Holanda. Sin embargo, las medidas que legalizan el ejercicio de la prostitución son de reciente aprobación, por lo que no existen valoraciones definitivas todavía.

Existen varias formas de prostitución, entre ellas las famosas vitrinas, pero son los clubes los que representan la mayor parte de la industria del sexo en este país, y en menor medida, casas privadas de citas , en las fincas, servicios de "acompañamiento" y, por supuesto, trabajo de calle. Pero Holanda también ha tenido su proceso histórico con respecto a este tema. Así, hasta su política era reglamentarista en la línea de lo anteriormente expuesto en este artículo.

En esta fecha se pasó a una política abolicionista tolerante con la prostituta e intolerante con el proxeneta.

legalizacion prostitución prostitutas transexuales en la calle En este caso, los servicios sexuales pueden darse en el domicilio del cliente o una habitación de hotel, o bien en el domicilio de la escort. Podemos entonces considerar a cada prostituta como una emprendedora independiente a cargo de una microempresa. Lo que es funcional para el sistema es precisamente la estigmatización, que aísla y debilita al colectivo de las trabajadoras sexuales, impidiéndoles manifestarse e imponer sus problemas y reivindicaciones [Juliano, Siguiendo la reglamentación vigente cualquiera puede ser dueño de una vitrina de burdel, pero conviene aclarar que son algo caras. Son frecuentadas por los marinos y los ciudadanos pobres. Dos proyectos de ley para regular aspectos del ejercicio de la prostitución en la ciudad vuelven a prostitutas en basauri prostitutas a domicilio sevilla controversia en la Legislatura porteña. A pesar de los numerosos testimonios recogidos en los trabajos presentados durante estos días, los periódicos no se hacen eco de la violencia y el abuso sexual que sufren estas personas por parte de los propios agentes de policía.

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Las relaciones sexuales generalmente se realizan en los mismos apartados en los prostitutas atocha prostitutas en fuerteventura se practican los masajes, aunque es posible efectuar tratos para llevar el servicio fuera del local. También es bueno recordar que no debe haber aire en el reservorio que se halla en el extremo del condón. La reglamentación indica la existencia de excepciones al derecho penal para aquellos sectores de la industria sexual que cumplan ciertas condiciones. La socióloga Raquel Osborne cuestiona:

Buscar hoteles en El Barrio Rojo via Booking. Si, se considera muy importante su afluencia. Los turistas son nuestros huéspedes e invitados y nosotros como anfitriones tenemos el deber de hacerlos sentir como si estuvieran en su propia casa. Pero en toda casa hay reglas, así que por favor tenga consideración por los residentes de la Zona Roja y por las personas que allí trabajan, quienes desean ser respetados como individuos y como profesionales por la tarea que allí realizan. También puede obtener las entradas por internet para el Red Light District Pubcrawl y disfrutar de la vida nocturna con otras personas que también buscan fiestas.

Claro que en esa época no se lo llamaba así. Al inicio de la calle Zeedijk se conserva una de las casas mas antiguas construida en madera.

La prostitución siempre estuvo presente, por ejemplo en la Edad Media los burdeles se hallaban en distintos lugares, por ejemplo los ubicados entonces en la actual calle Damstraat eran administrados por el Sheriff de Amsterdam y sus hombres de confianza.

El puerto de Amsterdam siempre tuvo entre sus visitantes a gente de negocios y hombres de mar que frecuentaban la ciudad. En el siglo XVII es cuando aparecen las vitrinas en esta zona, o sea que el fenómeno actual se originó en la costumbre de las prostitutas que se ofrecían como mercancía desde la puerta o la ventana de su casa. Por supuesto sin dejar de atender a las usuales situaciones que se presentan al caminar por las calles de cualquier ciudad del mundo.

Por ejemplo, cuide de sus efectos personales, no exhiba dinero u objetos valiosos, no camine en soledad por las pequeñas y oscuras calles laterales y tenga en cuenta que las horas difíciles son entre las 4 de la madrugada hasta el amanecer.

Trabajar en la prostitución es legal en El Reino de los Países Bajos desde En octubre de se abolió la ley que prohibía los burdeles. Esto significa que todas las expresiones de esta profesión se encuentran en el marco de la ley. Siguiendo la reglamentación vigente cualquiera puede ser dueño de una vitrina de burdel, pero conviene aclarar que son algo caras. Las prostitutas destinan parte de su trabajo a pagar el alquiler de la vitrina.

La renta se paga por turnos diarios que varian de 8 a 12 horas. Los precios los establecen los dueños pero van desde 40 a euro por turno. Podemos entonces considerar a cada prostituta como una emprendedora independiente a cargo de una microempresa. Nadie puede hacerlo e inclusive la policía lo tiene prohibido y en caso de necesidad deben contar con una autorización judicial para hacerlo. Los pasaportes u otros documentos de identidad no pueden ser retenidos, no deben hacer ninguna anotación o denuncia si todo esta en orden.

Los cliente son los primeros convencidos que esto sería una ventaja para sentirse mas seguros. Mas la legislación holandesa indica que es contrario a las libertades individuales ser obligado a visitar el médico, recayendo esta responsabilidad en cada individuo. Claro que también se puede concurrir a otros centros de salud del sistema y uno no debería avergonzarse de hacer un chequeo de tanto en tanto.

Aunque actualmente es mas importante poner énfasis en el uso del condón que en los controles sanitarios compulsivos. Y es gracias a que son profesionales, ya sea que trabajen en una vitrina o en un club, ellas son siempre son constantes y cuidadosas en el uso de condones. Hay muchas historias infundadas que suelen contarse sobre la Zona Roja y todas son exageradas. Si un país no te permite la entrada con un contrato de trabajo sexual y sí con un contrato de trabajo doméstico, seguimos hablando de estigma, de control y no de igualdad real ni legal en materia laboral.

El cuerpo como mercancía y como víctima: Para este discurso, la prostitución es siempre una forma de esclavitud sexual. Es una forma de violencia contra las mujeres que atenta contra su integridad y dignidad. Un importante sector feminista se encuadra en estos tipos de políticas. Al mismo tiempo, los Estados que corroboran este convenio "se comprometen a adoptar medidas para la prevención de la prostitución, la rehabilitación y adaptación social de las víctimas de la prostitución" [Gutiérrez, Prostitución es siempre equivalente a esclavitud sexual.

Coherente con este planteamiento, la postura política adoptada por estos movimientos hoy en día supone definir la prostitución como una forma de violencia contra las personas que la ejercen. Defiende que se trata de una cuestión ética: Las palabras de Rosario Carralero, miembro de la Comisión para la Investigación de Malos Tratos a Mujeres de Madrid, reflejan también esta idea de que el cuerpo femenino se convierte en una mercancía: La compra del cuerpo de las mujeres presenta enormes similitudes con nuestro comportamiento de consumo [ Desde esta óptica el modelo de reglamentación opuesto al abolicionista supone organizar "la venta del cuerpo de las mujeres", legitimar el "mercado de cuerpos femeninos destinados a la población masculina para su consumo individual con fines sexuales" [Carralero, Detractores de esta postura señalan que prostituirse es sólo un intercambio de servicios sexuales por dinero.

No se vende el cuerpo, ni la persona, se venden sólo servicios sexuales. El de "objeto" de consumo. Y convertir la sexualidad femenina en un objeto comercial atentaría contra la integridad y dignidad de las personas. Para estas teóricas la prostituta es siempre una víctima cuya capacidad de decisión se encuentra limitada por unas condiciones sociales estructurales pobreza, marginación, falta de oportunidades, abuso sexual. El Estado se convierte en "salvador" de las prostitutas ofreciéndoles "alternativas" rehabilitadoras normalmente la limpieza de casas.

Frente a estas posturas, muchas son las críticas y replanteamientos de científicos y, especialmente, de las propias trabajadoras sexuales, tal y como lo he expuesto.

Gould describe el proceso por el que se aprueba en Suecia, en , la ley denominada Sexkdpstag, que regula la compra y venta del sexo penalizando al consumidor. Este autor plantea que Suecia se enfrenta a una contradicción: Otro caso relevante como país con un sistema legal abolicionista es España. Dichas reformas legales son descritas por algunas juristas como medidas con una fuerte carga moral de índole religioso: También se ha manifestado la incoherencia entre ley y realidad: Para la socióloga Raquel Osborne, la política de corte abolicionista en España se traduce en que.

Algo que queda patente en las calles madrileñas donde la lucha contra la prostitución se ha convertido en una lucha contra la inmigración femenina. La veda ha quedado abierta. Desde ramas diversas del pensamiento feminista se da un acercamiento a los movimientos reivindicativos de las trabajadoras sexuales por el reconocimiento de sus derechos.

El enfrentamiento entre regular o abolir la actividad de la prostitución toma nuevos caminos desde posturas feministas alternativas. La socióloga Raquel Osborne cuestiona: Aunque la prostitución sea entendida como un producto de la desigualdad social estructural entre hombres y mujeres, esto no significa que haya que mirar hacia otro lado y no reconocer su existencia ni las condiciones sociales y laborales en que se desarrolla ni las reivindicaciones de los derechos de estas mujeres.

Su discurso incluye también una crítica a las instituciones sociales legitimadas para las relaciones sexuales entre hombres y mujeres como el matrimonio y el noviazgo , ya que también podrían ser consideradas en términos de un intercambio económico por servicios sexuales y domésticos. Por ejemplo para G. Esta autora centra el problema en el estigma social del que es objeto la prostitución femenina, afirmando que "el estigma de puta, aunque se dirige de forma explícita hacia las mujeres prostitutas, controla implícitamente a todas las mujeres" [Petherson, Desde esta perspectiva, el estigma de puta es una construcción social que obedece a procesos de racionalización de la dominación que ejercen determinados sistemas sociales sobre otros en este caso, las representaciones sociales masculinas sobre las femeninas , de manera que "las actividades asignadas a la mujer resultan perfectamente compatibles con las estructuras comunes de dominación masculina" [Petherson, Una postura similar es la defendida por Dolores Juliano, que centra el problema en general en los modelos sociales construidos y, en especial, en las conductas sociales entendidas como adecuadas para las buenas mujeres.

A su vez, esta autora también reafirma el potencial de autonomía que supone la gestión y el control sobre el propio cuerpo femenino: Esta autora plantea, al igual que G. Plantea como problema principal de las trabajadoras sexuales el estigma social que recae, no sólo sobre ellas, sino que sufre el sexo femenino en su totalidad como forma de control social. Desde esta óptica, las estrategias de actuación serían la consideración de la prostitución como trabajo, así como la eliminación del estigma social, es decir, actuar.

Lo que es funcional para el sistema es precisamente la estigmatización, que aísla y debilita al colectivo de las trabajadoras sexuales, impidiéndoles manifestarse e imponer sus problemas y reivindicaciones [Juliano, Ciertamente es una nueva manera de mirar debajo de la alfombra donde la sociedad esconde sus desechos [Juliano, En este sentido, la prostitución no genera un nuevo marco para la sexualidad, sino que reproduce y magnifica el existente.

Y otro punto diferente es que la gestión del propio cuerpo como negocio pueda suponer una mayor protección y derechos a estas mujeres. Por tanto, al elevar a estas mujeres a esta categoría las estamos dotando de un armamento legal con que defenderse, tanto de empresarios como de clientes y de mafias; sin victimizarlas ni infantilizarlas.

Pero no debemos confundir, como antropólogos críticos, estrategias de supervivencia con estrategias de resistencia. Tipología de la prostitución femenina en la Comunidad de Madrid, [s. La distinción, Madrid, Taurus. Ponencia titulada "Abolicionismo y Reglamentarismo", en Jornadas sobre "Prostitución: Corso, Carla; Sandra Landi.

Retrato de intensos colores, Madrid, Talasa. De Paula Medeiros, Regina. Fantasías y realidad en la prostitución: Es también el caso de Nick , un cuarentón soltero con gustos peculiares: Nick, por ejemplo, afirma quedarse charlando un buen rato después del acto. Esa es, finalmente, la conclusión de los investigadores. Aunque casi todas las trabajadoras se han visto en situaciones desagradables, la mayor parte de clientes son capaces de respetar los límites que imponen.

En Titania Compañía Editorial, S. Agradecemos de antemano a todos nuestros lectores su esfuerzo y su aportación. Alma, Corazón, Vida Viajes. Barnés Contacta al autor. Tiempo de lectura 8 min. Manifestante protesta contra el arresto de los trabajadores sexuales de Rentboy.

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